La Serie del Volador fue una colección de Joaquín Mortiz concebida con un sistema visual más riguroso que otras líneas de la editorial. Vicente Rojo recordó que, tras realizar portadas sin una estructura fija para Novelistas Contemporáneos, en la Serie del Volador se planteó una lógica gráfica sistemática.
Ese sistema trabajó con manchas rectangulares y líneas blancas que continuaban de la portada al lomo y la contraportada. La colección permite observar cómo una identidad editorial puede construirse mediante reglas constantes que admiten variaciones entre títulos.
Uno de sus primeros casos fue La feria, de Juan José Arreola, para cuya portada Rojo dibujó una serie de asteriscos. Más tarde, títulos como Farabeuf, de Salvador Elizondo, aparecieron también dentro de esta colección con diseño de Rojo.
En México Diseña, la Serie del Volador funciona como un caso ejemplar de diseño de colección: una estructura visual que organiza libros distintos sin borrar su individualidad.